Por @Wicho — 3 de Octubre de 2026

El avión volando frente a un cielo azul con unas pequeñas nubes en la parte inferior del encuadre
Uno de los prototipos del MAX 10 en vuelo – Boeing

La Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, tras revisar el fallo en el software de a bordo de los Boeing 737 MAX que salió a la luz recientemente, ha decidido que no es un riesgo de seguridad. Así que retoma el proceso de certificación del MAX 10, al que le quedan semanas si no días, y que había paralizado preventivamente, y y dice que no hay ningún problema con que empiecen las entregas del MAX 7, certificado hace unas semanas.

El fallo hace que en ciertas circunstancias muy específicas –tras una aproximación frustrada y después de modificar la trayectoria a seguir previamente programada– el piloto automático pueda perder una de sus funciones, en concreto la que le permite ir llevando el avión a las alturas programadas previamente.

Pero para la FAA:

Tras un análisis exhaustivo, un grupo de expertos en seguridad de la FAA determinó el viernes que un problema de software en determinados ordenadores de vuelo del Boeing 737 Max no supone un riesgo para la seguridad. La Junta de Revisión de Medidas Correctivas de la FAA llegó a esa conclusión porque los pilotos mantienen el control total de la aeronave y las indicaciones que recibe la tripulación de vuelo son claras e inequívocas.

El fallo está en las versiones U14 y U14.1 del software de a bordo, que son obligatorias en los MAX 7 y MAX 10, aunque tanto los MAX 8 como los MAX 9 o los NG, la generación anterior, pueden volar con la versión U13 o la U12, en la que no hay ese fallo.

En cualquier caso Boeing ha dicho que está trabajando junto con GE Aerospace, que es la empresa que ha desarrollado el software, en una versión nueva que corrija el fallo.

El 737 MAX 7 y el MAX 10 son, respectivamente, las versiones más corta y más larga de la familia del 737 MAX. Entre ambas variantes reúnen aproximadamente el 37 % de la cartera de pedidos del MAX, con 254 y 1.535 pedidos respectivamente.

Así que a la empresa le vendría muy bien poder empezar a entregarlos y cobrarlos. Y a las aerolíneas que han organizado sus rutas y sus planes de renovación de flota contando con ellos recibirlos. Que entre pitos y flautas llevan algo más de diez años esperando por ellos.

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