
Cabina de un 737 MAX 8 - Boeing
Después de haber obtenido la certificación de tipo para el 737 MAX 7, lo que permite su entrada en servicio, Boeing esperaba que el MAX 10 obtuviera la suya en cuestión de semanas. Pero un fallo detectado en el software de a bordo va a hacer que probablemente se retrasen las primeras entregas del MAX 7 y que con toda seguridad se retrase la certificación del MAX 10.
El problema está en que en ciertas circunstancias muy específicas –tras una aproximación frustrada y después de modificar la trayectoria a seguir previamente programada– el piloto automático puede perder una de sus funciones, en concreto la que le permite ir llevando el avión a las alturas programadas previamente.
Esto en sí no es un problema gravísimo y no va a hacer que ningún avión se caiga del cielo. Pero es cierto que añade un punto más que las tripulaciones tienen que tener en cuenta en un momento en el que la carga de trabajo es más alta de lo normal.
Pero el problema principal es que Boeing sabía esto desde finales de 2024, aunque no lo consideró un problema de seguridad y no avisó a las aerolíneas hasta agosto de este año. Y a la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos no le ha gustado nada que presentaran el MAX 7 y el MAX 10 a certificar aún con este fallo sin corregir.
Más que nada porque aunque este parece relativamente benigno no hay que olvidar que un fallo en la programación del sistema MCAS de los 737 MAX fue el que provocó los accidentes de los vuelos 610 de Lion Air y 302 de Ethiopian Airlines que provocaron 346 muertes e hicieron que el avión quedara en tierra durante 20 meses en todo el mundo.
Así que la FAA está revisando el asunto y viendo si permite entregar igual los MAX 7 y ha dicho que no a a certificar el MAX 10 hasta que se haya corregido el fallo.

Impresión artística de un MAX 7 de Southwest Airlines en vuelo – Boeing
En cualquier caso no es un fallo que afecte específicamente a los MAX 7 y MAX 10. Es un fallo que apareció en las versiones U14 y U14.1 del software de a bordo que también afecta a los MAX 8 y MAX 9 que la tengan instalada. Con lo que aerolíneas como Southwest y United, por ejemplo, no están aceptando ningún MAX, sea de la variante que sea, con esa versión del software.
Los MAX 7 y 10 suponen aproximadamente el 37 % de la cartera de pedidos del MAX, con 254 y 1.535 pedidos, respectivamente. Así que a la empresa le vendría muy bien poder empezar a entregarlos y cobrarlos.
Pero sobre todo este nuevo problema –y la forma en la que Boeing lo ha afrontado– ponen de nuevo en dudas que la FAA pueda ir de nuevo relajando la supervisión que ejerce sobre ella. Aunque es de esperar que nunca vuelva a ser tan laxa como antes de los accidentes de Lion Air y de Ethiopian.
