Por @Wicho — 27 de Agosto de 2015

Fraude científico
Uno de cada tres científicos admite realizar algún tipo de malas prácticas y uno de cada 50 admite falsificar o inventar resultados

Los científicos son humanos, y por tanto en un momento dado pueden decidir «torcer» un poco los resultados de un experimento cuando no sale como ellos quieren o apropiarse de los resultados de otros:

Hay fundadas sospechas de que Ptolomeo hizo pasar por suyos datos astronómicos que en realidad eran de Aristarco de Samos. Recientemente ha ingresado en prisión Dong-Pyou Han, un investigador en vacunas, condenado por inventar datos en experimentos sobre la vacuna contra el VIH. Los casi 2000 años que separan estos sucesos han estado salpicados de otros muchos casos.

Joaquín Sevilla impartió una lección en el curso de verano «Los demonios de la ciencia: Educando en (con)ciencia» organizado por Ikerbasque y la Cátedra de Cultura Científica dentro del programa de 2015 de los Cursos de Verano de la UPV/EHU en San Sebastián que trataba precisamente este tema, y de dicha lección ha salido la serie «Fraude científico», compuesta por estos artículos:

  1. Una primera aproximación.
  2. La difusa frontera de la deshonestidad.
  3. Profundizando en los dos tipos de fraude.
  4. Algunas consecuencias.
  5. Resumen y conclusiones.

Diría que de obligada lectura, no sólo porque Joaquín es amigo mío, sino porque los que somos muy de ciencias a veces nos dejamos cegar por la ciencia y olvidamos lo que decía al principio, que la ciencia la hacen personas, y eso a veces tiene consecuencias no deseadas.

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Por @Wicho — 27 de Agosto de 2015

Dos paracaídas principales

En tierra

La cápsula tripulada Orión de la NASA ha superado otro importante paso para su primer vuelo tripulado.

En este caso, lanzada desde un C-17 a 35000 pies de altura, unos 12000 metros, los ingenieros de la agencia prepararon todo para que uno de los paracaídas de guiado y otro de los principales fallaran.

Aún así, con uno sólo de los paracaídas de guiado, y dos de los principales en lugar de tres, la Orión aterrizó dentro de los parámetros necesarios para que sus tripulantes no sufrieran daños, tal y como se puede leer en Orion Parachute System Withstands Failure Test.

Esta era una de las pruebas más importantes tras el Exploration Flight Test 1, el primer vuelo simulado de la cápsula.

De todas formas a la Orión aún le quedan bastantes pruebas antes de que la NASA la certifique para vuelos tripulados, algo que probablemente no ocurra hasta 2021.

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Por @Wicho — 27 de Agosto de 2015

Otro vídeo cortesía de Roman Tkachenko basado en mapas generados por Björn Jónsson.

En este caso se ve a Caronte en órbita alrededor de Plutón

Aunque en realidad si te fijas bien verás que Plutón no se queda en el centro de la imagen, sino que se mueve: esto es debido a que si bien Caronte tiene 1208 kilómetros de diámetro, frente a los 2370 de Plutón, los dos tienen prácticamente la misma masa, con lo que el centro de masas de los dos, alrededor del que giran ambos, queda fuera de Plutón.

De hecho desde el descubrimiento de Caronte en 1978 se les considera un planeta doble.

Otra característica de la órbita de Caronte y Plutón es que están en rotación síncrona, con lo que desde la superficie de Plutón siempre se ve la misma cara de Caronte.

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Por @Wicho — 26 de Agosto de 2015

Sala de uno de los reactores de la central de Temelín
Sala de uno de los reactores de la central de Temelín

La central nuclear de Temelín está situada a unos 24 kilómetros de České Budějovice y a 5 de Týn nad Vltavou, en la República Checa.

Genera electricidad usando dos reactores VVER-1000 modelo V320 de agua presurizada.

El primer reactor fue cargado de combustible en julio de 2000 y entró en funcionamiento el 21 de diciembre de 2000; la segunda unidad fue puesta en servicio en 2002.

En ČEZ Virtual tour - Nuclear power plant Temelín puedes realizar una visita virtual a las instalaciones de la central y curiosear un poco en todo el equipo de apoyo que necesitan los reactores para funcionar.

Necesitarás tener Flash instalado en tu máquina para que funcione.

También hay otra visita virtual a Dukovany, la otra central nuclear de la República Checa.

(Vía Laura Morrón y Txarli).

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Por @Wicho — 26 de Agosto de 2015

Kindle VoyageDesde que Amazon sacó el primer Kindle con pantalla táctil, el Touch, allá por 2012, dije que echaba de menos los botones de avance y retroceso de página en los lados de la pantalla, algo que creo que he repetido con los sucesivos Kindle con pantalla táctil que he ido probando.

Esto es algo que arregla –más o menos– el Kindle Voyage, pues incorpora a cada lado de la pantalla dos sensores que actúan como botones para avanzar o retroceder página. El sensor alargado pasa página, el pequeño y redondo sirve para retroceder.

Además de eso, sigue siendo posible pasar y retroceder página tocando la pantalla o arrastrando con un dedo sobre ella, o usar el menú, al que se accede tocando la parte superior de esta, para ir directamente al principio, al fin, a cualquiera de los capítulos, o a cualquiera de las marcas de página que le hayas puesto.

Se puede regular la sensibilidad a la presión de los sensores, igual que su respuesta, que se nota mediante una vibración más o menos fuerte que se puede llegar a desactivar, igual que los sensores en sí.

Lo que pasa es que los sensores no sobresalen en absoluto de la superficie del Voyage, con lo que no los puedes detectar al tacto, ni están iluminados, así que a oscuras no los puedes ver ni palpar.

Para el de avanzar página no es un problema demasiado serio, ya que es alargado, pero el de retroceder página es redondo, con lo que localizarlo a oscuras es complicado, así que al final es más cómodo tocar la pantalla.

Pero en cualquier caso, bienvenidos sean los sensores en los laterales, ya que evitan hacer el baile del pulgar para moverse por el libro.

En lo que se refiere al paso de página en sí, lo actives como lo actives, es rápido. No instantáneo como en un ordenador, pero sí tan rápido o más de lo que serías pasando una hoja en un libro en formato árbol muerto, así que ningún problema en este aspecto.

Nueva pantalla

Otra novedad del Voyage son los 300 puntos por pulgada de resolución de su pantalla de 6 pulgadas frente a los 212 del Paperwhite de 2013; sigue incorporando la tecnología que Amazon ha bautizado Carta e-paper que la hace más blanca y con textos más negros que los de otras pantallas de tinta electrónica, con lo que oficialmente presenta mejor contraste y es más fácil de leer.

Además la superficie de la pantalla del Voyage es de cristal, tratado para eliminar reflejos, aunque salvo el mayor contraste mis ojos no detectan una gran diferencia con la del Paperwhite de 2013, la verdad sea dicha, aún a pesar de la mayor resolución y del cristal de marras.

La pantalla tiene también un sistema de iluminación regulable en 24 pasos, como los Paperwhite anteriores, aunque en el caso del Voyage el frontal incluye un sensor de luz ambiente que va regulando el brillo de la pantalla automáticamente si así lo deseas; es una función que se puede desactivar desde las preferencias.

Pero de todos modos la diferencia más obvia de la pantalla del Voyage respecto a la de anteriores Kindle es que queda rasante con los bordes en lugar de un poco hundida; el cristal que la forma llega justo hasta los bordes.

Leer anotación completa: «Kindle Voyage, el mejor Kindle de la historia hasta el momento»

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Por @Alvy — 26 de Agosto de 2015

Vox publicó este vídeo con consejos para mejorar la señal Wi-Fi en casa; en él aprovecha una de las visualizaciones sobre el wifi casero de Jason Cole, que ya comentamos por aquí hace tiempo.

Básicamente son cinco los detalles a tener en cuenta sobre dónde poner el router:

  1. Cuanto más en el centro de la casa y «visible» mejor (no en armarios ni similares). Una buena regla es que esté a la vista
  2. Cuanto más alto mejor
  3. Lo más alejado de otros aparatos electrónicos
  4. Si tiene dos antenas, orientar una en horizontal y otra en vertical
  5. Medir la intensidad en puntos clave de la casa y si no va bien, probar con otra posición
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