Por @Alvy — 5 de Octubre de 2026

Sala de control soviética / designyoutrust.com

Nueva entrega en formato core dump de enlaces semiclasificados que se me van acumulando por todas partes. Sigo guardándolos en #ParaBloguear pero está claro que es tarea fútil. Así que ahí van; a disfrutarlos:

  1. La belleza retro de las salas de control soviéticas. Galería de salas de control de la época soviética, repletas de botones, indicadores analógicos y enormes paneles. Incluye fotografías de instalaciones industriales y de la sala del reactor 4 de Chernóbil.
  2. De los juegos a la biología y más allá: diez años del impacto de AlphaGo. El mismísimo Demis Hassabis repasa la victoria de AlphaGo y la evolución de las técnicas que se emplearon, desde aprender jugando. Luego da un salto hasta la predicción de la estructuras de proteínas, la actualmente polémica sobre la resolución de problemas matemáticos y el desarrollo de nuevos algoritmos.
  3. PeerTube. Una plataforma de vídeo estilo YouTube, pero como software libre de Framasoft. Los youtubers sensurados por la maledicencia de YouTube porque todo es una conspiración tal vez lo aprecien. Permite publicar, descubrir y compartir usando la idea de una red descentralizada. No es YouTube, pero aspira a.
  4. Credenciales anónimas. El criptógrafo Matthew Green explica algo de lo que los legisladores ni muchos técnicos tienen ni idea de implementar correctamente: cómo demostrar que cumples ciertos requisitos, como ser mayor de edad, sin revelar tu identidad al sitio web, mediante credenciales diseñadas para proteger la privacidad.
  5. Modern-CSS. Aunque con eso del vibe coding el CSS ya no se lleva tanto, he aquí una colección de ejemplos que comparan antiguos trucos de CSS con soluciones modernas. Incluye código, referencias y filtros de compatibilidad para resolver problemas de maquetación, animación, tipografía y colores.
  6. La lucha de Internet Archive contra el olvido. Un reportaje sobre el funcionamiento del Archivo de Internet, uno de nuestros sitios favoritos de la red, y la idea de la conservación del legado digital global. Examina la infraestructura, el almacenamiento y los retos de mantener accesibles todos esos contenidos a largo plazo.
  7. Cifrado de extremo a extremo. Guía ilustrada de Vastrik sobre cómo proteger mensajes y archivos incluso cuando pasan por servidores ajenos sobre los que no se tiene control. Explica los principios criptográficos y el funcionamiento del cifrado con ejemplos, dibujos y un toque de humor. Porque hacer las cosas bien no está reñido con ser aburrido
  8. Equinox. Una aventura espacial que combina exploración, gráficos tridimensionales y música original; el típico juego en el que la historia se va descubriendo al interactuar con el entorno.
  9. El fractal del triple dragón. Una visualización matemática que representa el comportamiento de una sucesión en el plano complejo. Los colores indican la velocidad de convergencia para los distintos valores iniciales del cálculo.
  10. Por qué las direcciones postales tienen números. Un curioso artículo sobre el origen de la numeración de los edificios en las calles y su relación con los impuestos, el reclutamiento militar y el correo, hasta que se convirtieron en parte esencial de la vida urbana. Lo cual puede que varía de un país a otro, pero es interesante en cualquier caso.

Relacionados (o no), con todos los anteriores:


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Por @Wicho — 5 de Octubre de 2026

La descripción
Uno de los Blackbird de la NASA siendo sometido a mantenimiento – NASA

Desde que el SR-71 Blackbird con matrícula NASA 844 desapareció de su lugar en el exterior del Centro Armstrong de Investigaciones de Vuelo hay todo tipo de especulaciones acerca de qué va a hacer la agencia con él. Incluso que si va a devolverlo al servicio activo. La gente de TMZ ha hecho una entrevista a Tim Conners, un ingeniero que trabajó con la flota de Blackbirds de la agencia, acerca de lo que haría falta para devolverlos al vuelo.

La entrevista es muy interesante. Pero por si te parece demasiado texto o si el inglés no es lo tuyo, aquí va un resumen de los principales puntos que tratan.

La impresión de Conners es que la NASA lo quiere utilizar como plataforma de prueba de nuevos motores supersónicos en un avión supersónico. Su razonamiento es que aunque todo eso se puede modelar al final necesitas sacar esos motores al aire metidos en un avión para tener todos los datos. Pero insiste en que esto es especulación por su parte, que la agencia no se ha puesto en contacto con él para ver si puede echar una mano ni nada parecido.

Para ello, una vez inspeccionado el avión visualmente, lo que incluye abrir todas sus compuertas para mirar sus tripas hasta donde se puede sin ponerse a desmontar cosas, cree que el siguiente paso será conectar una fuente de electricidad externa al 844 –esa es la matrícula del DR-71 desaparecido– y ver qué funciona y qué no. Por lo que ha oído extraoficialmente esto podría pasar en un par de semanas.

De hecho dice que le preocupa el estado en el que puedan estar los cables, aislantes, y demás componentes del sistema eléctrico y electrónico del avión tras 27 años sin ser utilizados ni revisados. Y que si hay muchos sistemas o subsistemas que no van eso puede significar el fin del proyecto.

Seguir leyendo: «Un antiguo ingeniero de la NASA habla de lo que haría falta para devolver al vuelo uno de sus SR-71 Blackbird»


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Por @Wicho — 5 de Octubre de 2026

La descripción
El Air Force One catarí despegando de la Base Conjunta Andrews para la parada aérea del 4 de julio de 2026 – Sargento técnico Isaac March, 89.ª Ala de Transporte Aéreo, Fuerza Aérea de los Estados Unidos

Tras estrenarlo a principios del pasado mes de julio el nuevo «Air Force One» que Catar le regaló al presidente Trump (el VC-25 Bridge) está fuera de servicio. Según la Casa Blanca para mejoras cosméticas.

Pero el bocachanclismo de Trump da motivos para pensar que también están instalándole más medidas de seguridad pues en unas declaraciones a la periodista Rache Scott de ABC News dijo que

Va a estar a tope. Sí, va a irse y... Para que sea un avión magnífico. En cuanto al interior, el mejor. En cuanto a los motores, los mejores». […] tiene muchas cosas, pero para equiparlo al máximo, es decir, para que puedas volar a cualquier destino, se tardará unos 60 días. Y se enviará en octubre para equiparlo al máximo.

Aunque claro, con este señor nunca se sabe.

Y es que esto resuena mucho con el hecho de que el presidente Trump abandonó la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara el pasado mes de julio no ya en uno de los Air Force One antiguos (VC-25A) en lugar de en el avión ex-catarí a petición del Servicio Secreto, como se pensaba al principio, sino que cambió de avión de tapadillo y en realidad voló en un C-32, un Boeing 757 militarizado, tal y como se puede ver en el documental El avión señuelo.

Esta petición vino motivada por el hecho de que el Air Force One catarí no está equipado con las mismas medidas de seguridad que los antiguos; lo de la espantada a bordo del C-32, dejando Al Air Force One al que se subió públicamente como señuelo ya tal.

Lo he aclarado en muchas ocasiones ya pero por si acaso: el Air Force One es cualquier avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) en el que en ese momento esté a bordo el presidente, sea el avión que sea. Pero independientemente de eso el avión ex-catarí tiene en realidad la denominación VC-25 Bridge, mientras que los otros, a los que va a sustituir, son dos VC-25A que algún milenio de estos serán sustituidos por los VC-25B, una versión moderna que, oh sorpresa, Boeing lleva años de retraso a la hora de entregar.

Lo del 747 catarí ha sido polémico desde el principio porque no sólo no fue fabricado según las especificaciones de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos para el avión presidencial sino que había muchas dudas de cuánto dinero y esfuerzo iba a costar adaptarlo para ello. Suponiendo que fuera económica y técnicamente viable.

Y eso por no hablar de que, simplemente, huele mucho a un soborno porque cuando Trump deje la presidencia –lo que como muy tarde debería ocurrir 20 de enero de 2029 al mediodía– ese avión se lo llevará a su biblioteca presidencial; no quedará como parte de la flota de la USAF.


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Por @Alvy — 5 de Octubre de 2026

Destruir sitios web nunca fue tan fácil: un resumen que lo explica todo sin rodeos.

Destroy Any Website es un sano entretenimiento creado por Sprite Fusion. Basta con escribir una dirección y, cuando carga la web, un muñeco de palo armado hasta los dientes puede saltar, disparar y destruirla entre explosiones con todo tipo de armas. Los diferentes elementos, como textos y formularios, vuelan por los aires. Pero ¡que nadie tema por sus proyectos! La destrucción es puramente «visual»; la web original queda intacta, porque esto es todo virtual.

Con las teclas A y D se puede correr de un lado a otro, con Espacio saltar y volar, haciendo clic con el botón izquierdo se dispara y con el derecho se lanzan granadas. En la parte de abajo hay una bonita colección de armamento a lo Matrix, e incluso hay opciones para compartir salas privadas con amigos y practicar la destrucción en grupo, un poco a lo Naranja mecánica.

La gracia está en desahogarse «pacíficamente» con las webs que odias y ver cómo una página cualquiera se vuelve en un campo de batalla, con los titulares, imágenes y bloques de texto saltando por los aires. Puedes aplacar tu ira reventando formularios que no funcionan, menús sin sentido o arrasar con las reinas de la web: las páginas que funcionan mal y rechazan los «certificados seguros». El final boss, naturalmente, es la web de Renfe que merecería que existiera armamento nuclear (no lo hay). Bueno, la verdad es que ni siquiera podrías destruirlo con esto porque –lo he probado– ni siquiera carga en este «simulador de destrucción», en la máxima de las ironías. Un WTF máximo en toda regla.

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