Por @Alvy — 3 de Septiembre de 2026

Stargazer: estrellas y flechas en un juego a base de pura lógica

Stargazer es uno de los nuevos juegos de lógica de Puzzle Lair, un sitio del que hemos destacado algunos juegos por aquí, como Aquarium. Es una variante del conocido Stars and Arrows, también llamado Sternenhimmel, y se parece mucho a los nonogramas.

Stargazer se juega de modo que algunas casillas contienen flechas que apuntan en las cuatro direcciones posibles en ambos sentidos. El objetivo es colocar estrellas de modo que cada flecha apunte exactamente hacia una de ellas.

En la práctica, cada estrella está señalada por una única flecha. Las cifras que hay fuera del tablero indican el número exacto de estrellas en cada fila y columna. Las flechas proyectan su «línea de visión» hasta el borde del tablero y pueden mirar por encima de otras flechas, que en realidad no «bloquean» nada. Pista: las casillas por las que no pasa ninguna línea de visión nunca pueden contener estrellas.

Hay tres dificultades para elegir, con tableros de 6×6, 8×8 y 10×10 casillas. La mecánica hace que sea todo un ejercicio de deducción, porque además hay que rellenar todo el tablero hasta que decides comprobar la solución. Los tableros más difíciles tienen más deducciones lógicas debido a tantas estrellas, flechas y líneas de visión, así que fácil no es. Pero se garantiza que cada problema tiene un solución única, como en los buenos puzles.

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Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2026

Strado: una herramienta para ver qué hay a 10 minutos andando de cualquier lugar

Strado es una interesante herramienta para comprobar qué se puede encontrar a menos de 10 minutos andando desde cualquier punto de una ciudad. Puede servirte para ver cómo está el panorama antes de mudarte, comprar una casa o elegir un hotel.

Aquí en vez de valorar los barrios en base a las opiniones, reseñas o recomendaciones de otros usuarios, se utilizan los datos de OpenStreetMap para calcular puntuaciones objetivas punto por punto. Actualmente cubre 50 ciudades europeas, incluyendo muchas españolas y se analizan 22 categorías, en total más de 20 millones de datos.

Strado divide el callejero de la ciudad en celdas hexagonales a las que asigna puntuaciones según los servicios a los que se puede llegar caminando en 10 minutos. Entre esos servicios están:

  • Restaurantes y cafeterías
  • Supermercados
  • Sanidad
  • Transporte público
  • Parques
  • Colegios y guarderías
  • Instalaciones deportivas
  • Centros culturales
  • Carriles bici
  • Playas
  • Bancos
  • Servicios de emergencia<
  • … y otros

En Madrid, por ejemplo, hay unos 6.257 restaurantes y 2.384 bares; en Barcelona, 6.388 y 1.747 respectivamente. Los resultados se pueden filtrar por vida diaria/vida social y también por cada una de las categorías. Son fáciles de descifrar gracias a los indicadores de colores. También se pueden guardar en favoritos, compartir, etcétera.

Cada celda hexagonal que más o menos puede representar un barrio o unos «alrededores» tiene una puntuación de habitabilidad entre 0 y 100: cuanto más alta, mejor. Las categorías podrán ponderarse según las preferencias personales, porque no todo el mundo necesita tener un colegio, un parque, veinte restaurantes o una playa a la misma distancia. Al final, el viejo «ubicación, ubicación, ubicación» del mercado inmobiliario se convierte aquí en algo bastante más medible: qué hay realmente a diez minutos de tus zapatos.

(Vía Strado.)

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Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2026

En una reciente competición robótica se presentó este robot recogepelotas bautizado como Miss Daisy XXIV, capaz de recoger pelotas de tenis (algo que ciertamente ya existía) pero haciéndolo de una forma tan simpática como espectacular: lanzándolas con total precisión a la cesta donde hay que guardarlas. O contra los oponentes, que también es capaz de jugar partidos de tenis robóticos.

El artilugio pesa unos 52 kg y tiene un tamaño de unos 70 × 70 cm. Es un robot más o menos compacto, diseñado para moverse rápidamente por el campo, recoger las pelotas directamente del suelo y dispararlas mientras continúa circulando. Un sistema de tracción denominado WCP X2i Swerve Drive le permite orientar independientemente las ruedas para desplazarse con gran agilidad.

En su pequeño cuerpo puede transportar hasta 8 pelotas a la vez para luego lanzarlas con la «torreta» que puede girar más de 360 grados. El mecanismo de lanzamiento tiene un ángulo ajustable entre 15 y 45 grados y está preparado para disparar en movimiento. Algunas de las piezas (engranajes y poleas) están impresas en 3D. No he encontrado a qué distancia es capaz de realizar los lanzamientos, pero se le ve potente.

Por cierto que las competiciones robóticas de robots recogepelotas/tenistas, en una especie de partido de tenis infinito donde gana quien menos pelotas mantenga en su campo al acabar el partido, son también tan caóticas como divertidas.

(Vía @JoseMaGarciaSua.)

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Por @Alvy — 2 de Septiembre de 2026

De WHOIS a Google: 1.253 buscadores y cuatro décadas de búsquedas

Este curioso catálogo histórico de buscadores creado con Keenable SELECT (generado por una IA a partir de diversas fuentes), contiene todos los motores de búsqueda que han existido. O «más o menos todos», porque estas cosas dependen siempre de cómo se cuenten y cómo se definan. De hecho sólo 390 tienen un año de lanzamiento documentado, 100 figuran ya como «desaparecidos en combate» o inactivos y 258 están clasificados como buscadores o motores de inteligencia artificial. Así que de 863, más de dos tercios, ni siquiera se ha podido determinar cuándo aparecieron.

Luego está el asunto de qué se considera un «buscador», porque están por un lado los buscadores especializados como WHOIS, el primero de la lista, que servía básicamente para nombres y direcciones de internet y luego están los índices de la Web como Yahoo, clasificados a mano por esforzados documentalistas y los motores de búsqueda como AltaVista o Google, que deglutían toda página web que encontraban con sus arañas (bots).

Los primeros tiempos fueron muy curiosos, como puede verse en la lista de los cinco pioneros:

  • WHOIS (1982). Un directorio de personas y recursos de ARPANET.
  • Archie (1990). Buscaba archivos en servidores FTP.
  • Veronica (1991). Rastreaba los menús de Gopher.
  • Jughead. (1991). Otro buscador del mundo Gopher.
  • ALIWEB (1993). Uno de los primeros buscadores de la incipiente Web.

Como ciberabuelo cebolleta puedo dar fe de haber usado tanto WHOIS como Archie y Veronica, antes de la World Wide Web. Los otros me quieren sonar, pero no pondría la mano en el fuego.

Pasando a los más conocidos, que pueden verse en la página de Keenable pasando el ratón por encima, están Yahoo, que nació en 1994 como guía de páginas (se registró en 1995) y naturalmente Google, que comenzó como Backrub en 1996 en Stanford y ya entre 1997-1998 como el Google que hoy conocemos.

A fecha de hoy los cinco buscadores más utilizados del mundo, y su cuota de mercado, son estos:

  1. Google. 91,10%.
  2. Bing. 4,50%.
  3. Yahoo. 1,23%.
  4. Yandex. 0,99%.
  5. DuckDuckGo. 0,70%.

Así que está claro quien ganó la partida. Como último dato que suena rarísimo resulta que en los años 2020-, cuando podría afirmarse que ya está «to el pescao vendido» llevamos 125 lanzamientos, pero, escalofriantemente, 113 de ellos están relacionados con la inteligencia artificial. ¡Glups! Parece que seguimos inventando nuevas maneras de hacer básicamente lo mismo: encontrar algo en una cantidad cada vez más absurda de información y, últimamente, slop.

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