Por @Wicho — 9 de Octubre de 2026

Margaret Hamilton de pie al lado de una pila de doce tomos con el softare impreso que es tan alta como ellaEsta semana hemos sabido de la muerte de Margaret Hamilton a los 90 años el pasado 30 de septiembre.

Nacida el 17 de agosto de 1936, Margaret Hamilton se licenciaba en Matemáticas en 1958 y de paso obtenía una licenciatura en Filosofía. Quería dedicarse a las matemáticas abstractas. Pero la informática se cruzó en su vida cuando se mudó junto con su marido y su hija a Boston en el verano de 1959: allí empezó a trabajar en distintos proyectos de programación en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en los que demostró su valía.

En el MIT trabajó con el profesor Edward N. Lorenz programando software para la predicción meteorológica en un Librascope General Precision LGP-30. Era toda una novedad para la época. A partir de lo que sucedía con esas predicciones, Lorenz desarrollaría luego lo que hoy conocemos en física como teoría del caos.

En 1963, Hamilton estaba pensando en volver a las matemáticas cuando la informática se volvió a cruzar en su camino. En esta ocasión, ocurrió cuando se enteró de que el MIT se había llevado el contrato para desarrollar el software del programa Apolo de la NASA cuando por fin la agencia se dio cuenta de que sus naves no solo necesitaban unos ordenadores sino también algo que los hiciera funcionar. Así que decidió solicitar una plaza en el proyecto, en el que entró sin problema.

Una vez allí no se limitó a escribir los programas para que hicieran lo que se supone que tenían que hacer como por ejemplo, calcular la posición de las naves a partir de observaciones de ciertas estrellas. Para ella era fundamental incluir en los programas funciones capaces de detectar errores cometidos por el usuario o causados por el funcionamiento de otros programas o instrumentos de a bordo. Al principio nadie se tomaba muy en serio sus «por si acaso» porque se suponía que los astronautas nunca cometerían errores. Hasta que el mismísimo Jim Lovell tecleó un comando equivocado y borró todos los datos de navegación del Apolo 8 cuando estaban en órbita alrededor de la Luna.

LMargaret Hamilton tumbada en uno de los simuladores del programa Apolo mientras hacía lo suyo
Margaret Hamilton en sus tiempos en el programa Apolo

Esto hizo que empezaran a prestarle más atención y que le dieran más recursos; de hecho, llegó a dirigir el desarrollo del software del Apolo, que se ve impreso en la foto que ilustra esta entrada. Así que, para cuando el Apolo 11 iba a aterrizar en la Luna, el software de a bordo incluía muchas de esas rutinas para cazar errores.

Una de ellas, por ejemplo, se encargaba de vigilar los programas en ejecución en el ordenador y establecer prioridades al ejecutarlos. Fue la que durante el descenso empezó a mostrar alarmas 1201 y 1202. Eran la forma del ordenador de indicar que estaba sobrecargado y que estaba dejando de ejecutar las tareas de menor prioridad para centrarse en las necesarias para que el Águila pudiera aterrizar. Y así el empeño de Margaret Hamilton en cazar errores ayudó a que el 21 de julio de 1969 pudiéramos escuchar aquello de «Houston, aquí Base Tranquilidad. El Águila ha aterrizado».

Con el tiempo llegó a dirigir la División de Ingeniería del Software del MIT; de hecho, se la considera una de las creadoras de esa disciplina tan importante. Pero durante muchos años su papel en el programa Apolo en particular y en la historia de la informática en general pasó prácticamente desapercibido.

Sin embargo, en los últimos tiempos esto había ido cambiando y llego a formar parte, por ejemplo, del juego de figuras de Lego de mujeres importantes en la historia de la NASA junto con Sally Ride, Mae Jemison y Nancy Roman. ¡Qué mejor homenaje que ese! En 2016 también recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta condecoración civil de Estados Unidos.

DEP.


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Por @Alvy — 9 de Octubre de 2026

Quince minutos para enchufar un ordenador al televisor: la edad de oro de la informática personal viejuna

Me he encontrado con que RTVE ha subido a su archivo Manos artesanas: informática, toda una oda a lo retro, con el gustirrinín de los viejos vídeos descoloridos. Es la primera parte de la que seguramente fueron varias del programa Manos artesanas, en el que igual enseñaban a construir una cometa que un cuadro con abalorios.

Aquí dedican 15 minutos al gran rito tecnológico de los años 80: conectar un ordenador personal al televisor. Un gesto sencillo, sí, pero que convenía ejecutar con la solemnidad de quien desactiva una bomba nuclear. Como bonus, también conectan un walkman para poder leer y grabar el software directamente.

El vídeo es toda una muestra de cómo empezó la informática para muchos: con un pequeño ordenador casero, un cable y una tele de culo gordo… Y con la esperanza de que todo eso no se enchufara al revés. No hacía falta inteligencia artificial; bastaba con tener pulso, paciencia y un adulto cerca por si salía humo.

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Por @Wicho — 8 de Octubre de 2026

Sophien Adenot tumbada sobre una camilla en sus primeros fuera de la Crew Dragon
La astronauta de la ESA Sophie Adenot recibe ayuda de los equipos de rescate tras salir de la Freedom, después de pasar casi ocho meses en el espacio en su primera misión, εpsilon – NASA/Keegan Barber

Hace unas horas la Crew Dragon Freedom amerizaba frente a la costa de California. A bordo venía la tripulación Crew 12, formada por Jessica Meir y Jack Hathaway de la NASA, Sophie Adenot de la Agencia Espacial Europea (ESA) y Andrey Fedyaev de Roscosmos.

Los 237 días, cinco horas y 18 minutos que han pasado en el espacio suponen un nuevo récord como la misión más larga de la Agencia Espacial Europea pues queda por delante de los 201 días y unas horas de Luca Parmitano en la misión Beyond o de los 199 días y unas horas de Thomas Pesquet en la misión Alpha.

Aunque queda, eso sí, bastante por detrás de los 396 días 11 horas y 34 minutos que acumula Thomas Pesquet, de los 370 días 5 horas y 45 minutos de Samantha Cristoforetti, o de los 362 días 1 hora y 50 minutos de Alexander Gerst. Se coloca, de hecho, en el séptimo puesto de tiempo acumulado en el espacio en toda la historia de la ESA. Pero no está nada mal teniendo en cuenta que esta ha sido su primera misión.

Durante su tiempo en la Estación Espacial Internacional (EEI) Sophie se convirtió la primera mujer francesa en realizar un paseo espacial y la segunda mujer europea en hacerlo tras Samantha Cristoforetti, que estrenó la lista en 2022. También fue la primera mujer no estadounidense en participar en un paseo espacial llevado a cabo por dos mujeres. En total participó en tres paseos espaciales en 14 días, con los que acumulo un total de 19 horas y 42 minutos.

Además de colaborar en el mantenimiento de la Estación también llevó a cabo toda una serie de experimentos y probó el traje intravehicular EuroSuit, aunque de esto apenas sabemos nada.

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Por @Wicho — 8 de Octubre de 2026

Imagen de un iPhone mostrando el mensaje de que Bluesky ha sido taponadaMarcos nos escribió para hablarnos de tapón¹, una app para iOS que permite bloquear otras apps con un dispositivo físico para cuando necesitas un rato de concentración, para cuando te estás preparando para ir a la cama, o para lo que se te pueda ocurrir.

El proceso es muy sencillo: te bajas la app y vas configurando distintos perfiles en los que bloqueas las apps que quieras. A cada uno le pones el nombre que te de la gana. Y los activas o desactivas mediante el dispositivo físico mencionado en el párrafo anterior.

Que dicho así lo del dispositivo físico suena muy sofisticado pero puede ser alguno de los tapones impresos en 3D que puedes comprar en la web de tapón, aunque también puedes bajarte los modelos para imprimir en casa en 3D los tapones. O utilizar cualquier otro objeto que tengas por casa y te parezca adecuado. Que si, por ejemplo creas un perfil «A dormir», puede ser un lateral de la mesilla de noche.

Lo único que tienes que hacer en caso de escoger la opción casera es pegarle al objeto escogido una etiqueta NFC que tienes que añadir a la app mediante la opción Escribir nuevo tapón. Yo he probado estas y funcionan sin problemas.

Cada tapón o etiqueta NFC se asocian con uno de los perfiles que hayas creado. Para activar un perfil determinado tienes que abrir la app y pulsar el botón para escanear el tapón u objeto con etiqueta asociado. Para desactivarlo tienes que volver a escanear el tapón o la etiqueta.

Otra opción es programar una hora para que se active automáticamente a una hora determinada el o los días de la semana que quieras. Pero para desactivarlo tendrás que usar el tapón asociado con él.

También tienes la opción de programar hasta cinco desbloqueos de emergencia en cada perfil que duran de cuatro a quince minutos para poder saltarte sus limitaciones aunque no tengas a mano el tapón.

Y sí, todo esto puedes hacerlo con la opción de Tiempo de uso de iOS. Pero es bastante más coñazo –y a la vez fácil de saltárselo– con lo que probablemente al final no lo uses. Y también puedes hacerlo con productos como Brick que te cobra 64 euros por cada cacharro equivalente al tapón. Las etiquetas NFC cuestan unos céntimos cada una, así que tienes mucha más flexibilidad a la hora de crear perfiles y perfiles y perfiles.

Marcos nos dice que escribió la app para él y para su mujer y que luego, a sugerencia de unos amigos, decidió publicarla para que cualquiera pudiera utilizarla y que su idea es que sea gratis para siempre, que sabe que no se va a hacer rico con esto.

Yo añado que si algún día se aburre no habrás perdido más que unos céntimos de las etiquetas o unos euros si le compras los tapones a él. Así que anímate a probarlo si ves que el doomscrolling te roba demasiado tiempo.

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¹ ¿Que por quñe tapón? Pues porque es un objeto que siempre tenemos por casa y que tiene un tamaño ideal para pegarle una etiqueta NFC.


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