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@Wicho — 9 de Junio de 2026
El vídeo no es que sea gran cosa, pero recoge la primera vez que el X-59 Quesst, el avión supersónico «silencioso» de la NASA, supera la velocidad del sonido. Pero básicamente te lo tienes que creer porque en lugar de ningún estampido sónico, por mitigado que pudiera ser, sólo se oyen las comunicaciones entre el piloto y el control de la misión.
Además, dado que los sensores aún no están calibrados del todo, en realidad no rompe la barrera del sonido cuando el indicador sobrepasa Mach 1.0 sino que no lo hace hasta que pone Mach 1.07. Aunque esto es algo que esperan solucionar según vayan expandiendo la envolvente de vuelo del avión.
Se prevé que en breve el X-59 realice su primer vuelo en las condiciones para las que fue diseñado, alcanzando una velocidad de crucero de Mach 1.4, algo menos de 1.500 kilómetros por hora, a una altitud de aproximadamente 16,7 kilómetros.
En estos primeros vuelos estará acompañado por un F-15 para poder observarlo desde fuera. Pero la idea es que termine haciendo esos vuelos en solitario para comprobar si en efecto puede ir a velocidades supersónicas sin producir más que un leve golpe sordo en lugar de un estampido sónico. Más adelante esto será comprobado haciéndolo volar sobre zonas pobladas.
Lo que pasa es que, por un lado, llega tarde, ya que una de las leyes que ha derogado el presidente Trump en su segundo mandato es precisamente la que prohibía los vuelos civiles supersónicos sobre los Estados Unidos, uno de los grandes impedimentos para que el Concorde funcionara comercialmente.
Y, por otro lado, a pesar de la multitud de anuncios que ha habido al respecto en los últimos años, no parece que la aviación civil supersónica vaya a ser económicamente viable en el futuro. Y menos con la subida de precio del queroseno causada por la guerra de los Estados Unidos –o como quieran llamarla Trump y sus acólitos– contra Irán.
De hecho Boom Supersonic, que había conseguido hacer volar su prototipo por encima de la velocidad del sonido, lo retiró mucho antes de lo previsto con la idea de centrarse en el desarrollo del Overture, su futuro avión de pasajeros. Aunque ahora parece centrada en fabricar generadores para centros de datos para IA.
En cualquier caso, el saber no ocupa lugar, así que hay que aprovechar para aprender todo lo que podamos del X-59 antes de que a Trump le pueda dar por cargárselo.
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