Por @Wicho — 3 de Noviembre de 2026

La descripción

Si todo va según lo previsto en el verano de 2028 la NASA lanzará la misión Dragonfly hacia Titán, la mayor de las lunas de Saturno. Y tienes hasta el 15 de enero de 2027 para enviar tu nombre con ella. No es como si fueras Vincent Freeman pero algo es algo.

Dragonfly (Libélula) es un octocóptero propulsado por un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG) que durante los casi tres años nominales de duración de la misión volará de un lado a otro por Titán para estudiar docenas de sitios distintos.

Con una atmósfera 4,4 veces más densa que la de la Tierra y un séptimo de su gravedad las condiciones son óptimas para hacer volar una aeronave en Titán. Y más con lo que hemos aprendido gracias a Ingenuity. Eso sí, allí hay tantas nubes y está tan lejos del Sol que es inviable el uso de paneles solares; de ahí lo del RTG.

De la nota de prensa de la NASA cuando confirmó la misión:

Titán es un análogo a la Tierra muy primitiva y puede proporcionar pistas sobre cómo la vida puede haber surgido en nuestro planeta. Durante su misión de base de 2,7 años Dragonfly explorará diversos entornos, desde dunas orgánicas hasta el suelo de un cráter de impacto donde el agua líquida y materiales orgánicos complejos fundamentales para la vida alguna probablemente convivieron durante decenas de miles de años. Sus instrumentos estudiarán hasta dónde puede haber progresado la química prebiótica. También investigarán las propiedades atmosféricas y superficiales de la luna y sus depósitos de líquido y océano subterráneos. Además, los instrumentos buscarán evidencia química de vida pasada o existente.

A mí, personalmente, me parece una de las misiones espaciales más apasionantes que está en preparación. Quizás la que más. Ya me tarda que llegue 2034, que es cuando está prevista su llegada a Titán.

Eso sí, la sonda Huygens de la Agencia Espacial Europea (ESA) tendrá para siempre el honor de haber llegado la primera a Titán, pues aterrizó allí el 14 de enero de 2005.


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Por @Alvy — 3 de Noviembre de 2026

Hacker News sugiere alternativas a herramientas SaaS que ya no enamoran a nadie en la industria

Curiosa esta lista del software más odiado por los lectores y comentaristas de Hacker News:

  1. LastPass
  2. CrowdStrike
  3. Evernote
  4. RealPage
  5. Adobe
  1. QuickBooks
  2. Grammarly
  3. Atlassian
  4. Zscaler
  5. LinkedIn

El análisis es de Hissing Kitty. En total localizaron 101 aplicaciones/servicios de software mencionados en la «lista de los más odiados» de los últimos tres años de comentarios en el foro, de los cuales había 1.551 comentarios fiables y clasificables y para los cuales existen 139 alternativas.

Entre las quejas: problemas de seguridad, demasiadas actualizaciones, exceso de publicidad, bajo rendimiento, pérdida de datos, precios desbocados o injustos… También puntúa como negativo que te mantengan «encerrado en su ecosistema», que aparezcan funciones que nadie ha pedido (y normalmente no las que se les piden como sugerencia) y un variado tutti-frutti.

Entre las apps, muchas SaaS, aparecen grandes clásicos como LastPass, Evernote o el software de Adobe y Microsoft, También están por ahí LinkedIn (¡vade retro!) (notificaciones no deseadas y contenido basura) y Grammarly (anuncios repetitivos, exceso de IA). También hay otras como Cursor (código poco fiable) o Mailchimp (patrones oscuros; ya me jode porque es el que usamos nosotros para los envíos del boletín del blog).

Lo más curioso son las alternativas para reemplazar este software, algunas desarrolladas por los propios usuarios, sobre todo desde la llegada de la IA superpotente y el vibe coding, aunque las mejores son de hace tiempo: Bitwarden para reemplazar a LastPass, Obsidian como alternativa a Evernote o incluso ChatGPT para reemplazar a Canva (la verdad es que el GPT lo hace muy bien).

Ojo que pocos se libran de las quejas. No está de más echarle un vistazo a la lista antes de decidirse por una solución concreta o a largo plazo. Si está en la lista, mal, aunque muchas veces no hay demasiadas alternativas o no son posibles por las más peregrinas razones: la empresa lo usa, requerimientos legales, «es el más fiable de toda la vida», etcétera.

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Por @Wicho — 3 de Noviembre de 2026

PLD Space ha publicado una actualización sobre el Miura 5, el que está llamado a ser el primer cohete de la empresa en hacer un lanzamiento orbital. Y aunque las cosas avanzan, lo hacen más despacio de lo que nos gustaría, de tal modo que de ninguna manera podemos hablar ya de un lanzamiento este año. De hecho el vídeo habla de un primer lanzamiento en el primer semestre de 2027, aunque yo creo que más bien será en el segundo.

Desde la anterior actualización en enero ya han conseguido terminar la unidad de calificación 2 (QM2), aparte de la QM1, que ya estaba lista, y el primer ejemplar de vuelo está llegando a su fase de integración final.

La primera etapa de la QM1 servirá para llevar a cabo un Wet Dress Rehearsal (WDR) en el banco de pruebas de Teruel. Esta prueba permite comprobar y validar todos los pasos necesarios para tener listo el cohete en la plataforma para su lanzamiento. El WDR sirve además para comprobar el funcionamiento también de los sistemas de tierra y del control de la misión.

La segunda etapa de la QM1, por su parte, fue enviada a los Estados Unidos para comprobar el funcionamiento del sistema de autodestrucción, en fino el sistema de terminación de vuelo (FTS por sus siglas en inglés) que permite destruir la etapa en caso necesario. Hizo «pum» convenientemente, lo que es un avance importante.

Por otro lado la QM2 está siendo utilizada para validar la integración final previa a la del primer cohete que volará, para hacer ensayos de ventilación de la cofia y de las bahías de aviónica (la electrónica de a bordo), pruebas de choque, pruebas de la separación de las dos etapas, etc. La segunda etapa está, de hecho, ya en Teruel para un WDR y un posterior encendido estático.

Las lecciones aprendidas con las unidades de cualificación serán incorporadas a la unidad de vuelo, aunque el ir fabricándola en paralelo permite ir ganando tiempo. Esto es una práctica habitual en la industria aeroespacial. Futuras unidades de vuelo ya llevarán esas posibles modificaciones desde el momento en el que comienza su fabricación. El hecho de que PLD lo haga todo en casa mediante lo que se conoce como un modelo de integración vertical ayuda a que este proceso sea también más ágil.

Todas estas pruebas han permitido al equipo de PLD Space pasar de una fase de pruebas de los distintos subsistemas del cohete a una fase de calificación integrada de todo el conjunto, que se verá completada con los ensayos que hagan en los bancos de pruebas de Teruel. También le está permitiendo arrancar la fase de producción industrial no sólo para fabricar los cohetes sino para hacerlo con frecuencia y fiabilidad.

La descripción
Miura 5 en producción en las instalaciones de PLD en Elche – PLD Space

El desarrollo de los motores TEPREL-C, tanto en su versión estándar como en su versión para vacío, también muestra avances. En este último año han fabricado 7 motores, 40 generadores de gas, 15 turbobombas, y 35 cámaras de combustión. Y eso les ha permitido tener ya versiones de los motores que deberían parecerse mucho a los que van a volar, siempre a expensas de que futuras pruebas impliquen la necesidad de hacer alguna modificación. También han podido empezar a desarrollar nuevas tecnologías que se utilizarán en futuras versiones del Miura 5, como por ejemplo las necesarias para recuperar la primera etapa.

Otro aspecto del primer lanzamiento que ya está decidido es la trayectoria a seguir, diseñada para aprovechar al máximo las prestaciones del cohete a la vez que se maximiza la seguridad. Con ella el equipo sabe a qué condiciones se va a enfrentar el Miura 5 durante ese primer vuelo y así puede ajustarlo todo para que no haya sorpresas.

Y al otro lado del Atlántico, en el puerto espacial de Kourou, también están en marcha las obras necesarias para tener lista la plataforma de lanzamiento para el Miura 5. Aunque a pesar de que ya han enviado más de 60 contenedores de material enviados para allá aún le queda un rato. Y no sólo por parte de PLD, que tiene que montar lo suyo, sino también por parte del CNES, el Centro Nacional de Estudios Espaciales francés, que es quien se tiene que encargar de tener listos los servicios comunes que van a utilizar las distintas empresas privadas que van a montar allí sus plataformas de lanzamiento.

La descripción
Vista aérea de las instalaciones de PLD Space en Kourou

Aunque PLD Space, no contenta con construir una plataforma y las instalaciones asociadas para el Miura 5, ha firmado un acuerdo para estudiar la posibilidad de poder construir dos plataformas, de tal forma que pueda procesar y lanzar tanto el Miura 5 como su futura evolución, el Miura 9.

Desde el punto de vista económico también ha habido buenas noticias, como son la firma del contrato del European Launcher Challenge con la Agencia Espacial Europea valorado en 158,9 millones de euros y el cierre de dos rondas de financiación serie C por un total de otros 288 millones.

¡Pero queremos ver volar ese cohete!

Por cierto que tengo pendiente desde hace mil años ver la entrevista que le han hecho a Raúl Torres en Control de Misión en la que habla de todo esto y mucho más. Pero son dos horas y no me da la vida, así que dejo aquí el enlace para que quien pueda y quiera me haga un resumen.


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Por @Wicho — 3 de Noviembre de 2026

La descripción
El Hubble tras ser liberado por el Atlantis al término de su quinta y por ahora última misión de mantenimiento – NASA

Después de que la NASA descartara en 2024 una misión de mantenimiento al Telescopio espacial Hubble propuesta por Jared Isaacman a coste cero para la agencia resulta que la posibilidad de hacer algo para prolongar su vida útil vuelve a estar sobre la mesa: la agencia ha solicitado información a posibles partes interesadas acerca de la posibilidad de llevar a cabo alguna de estas misiones:

  1. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento un vehículo de mantenimiento capaz de capturar el Telescopio espacial Hubble (HST por sus siglas en inglés) en órbita terrestre baja y elevarlo hasta, al menos, 600 km.
  2. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento una misión de mantenimiento del HST para mejorar su rendimiento actual y aumentar su resiliencia y su vida útil prevista en órbita.
  3. Desarrollar, probar y poner en funcionamiento una misión al HST para llevar a cabo una eliminación mediante una reentrada controlada.

Aunque esto no quiere decir que se vaya a llevar a cabo la misión. Pero algo es algo. Primero la agencia ha de recibir las posibles propuestas y luego decidir si lo ve viable y entonces ver si tiene el dinero para llevarla a cabo. La idea es que se ejecute en 2032 como muy tarde, pues para diciembre de 2033 las predicciones dan un 50 % de probabilidades de que el Hubble reentre en la atmósfera. Esto depende, sobre todo de la actividad solar, que cuando es más alta hace «hincharse» la atmósfera. Y como esa actividad no es del todo regular no se puede calcular con exactitud cuando el Hubble pasará el punto de no retorno en su descenso.

Y es que el problema con el Hubble y con cualquier otra nave o satélite en órbita baja terrestre es que el rozamiento con los extremadamente tenues restos de atmósfera que hay por ahí arriba le restan unos metros de altitud cada mes. Con lo que si no haces nada termina reentrando con el tiempo, como está previsto que suceda esta misma semana con el observatorio espacial Swift tras el fallo de una misión robótica de rescate que iba a subir su órbita.

De ahí los 600 kilómetros que menciona la petición de información de la NASA, pues es la altitud a la que fue liberado el Hubble originalmente el 25 de abril de 1990; hoy en día anda por los 470. Y bajando.

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El Hubble acoplado a la bodega de carga del Atlantis mientras Michael Good se mete en sus tripas para cambiar la placa de la electrónica del Espectrógrafo de Imágenes del Telescopio Espacial – NASA

La quinta y hasta ahora última misión de mantenimiento al Hubble fue la STS-125 de la NASA, llevada a cabo en mayo de 2009, en la que el transbordador espacial Atlantis y su tripulación lo dejaron mejor que nuevo. Aunque fue una misión que estuvo en el aire durante mucho tiempo ante la indecisión de Mike Massimino, entonces director de la agencia, acerca de la seguridad de los astronautas, pues en la órbita del Hubble no había opción de refugiarse en la Estación Espacial Internacional. Y de hecho la NASA tenía preparada la misión de rescate STS-400 por si hubiera habido algún problema con el Atlantis.

Luego, en septiembre de 2022, Jared Isaacman, propuso la misión que menciono al principio de esta anotación, que sería precedida por un estudio de seis meses sin coste para el gobierno de los Estados Unidos que buscaría determinar si sería posible acoplar una cápsula Dragon de SpaceX convenientemente modificada al Hubble para subir su órbita hasta los 600 kilómetros. Y, ya puestos, a lo mejor reparar y actualizar alguno de sus sistemas. Aunque la agencia la descartó porque no parecía que los riesgos compensaran.

Pero parece que ha habido algún tipo de cambio de opinión. Y sí, el Jared Isaacman que propuso en 2022 la misión de rescate que luego fue rechazada es el mismo Jared Isaacman que ahora dirige la agencia. La casualidad y tal.

En cualquier caso si esto saliera adelante sería una estupenda noticia, pues aún después de 36 años y pico en órbita el Hubble aún tiene muchísima demanda y hay como siete propuestas para hacer observaciones rechazadas por cada una que se acepta. Así que darle más tiempo sería todo ventajas.


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