Por @Wicho — 22 de Septiembre de 2026

Hace unos días volaba por primera vez el prototipo del Viceroy, el ekranoplano eléctrico de pasajeros que está desarrollando REGENT, de Regional Electric Ground Effect Nautical Transport, Transporte náutico eléctrico regional de efecto suelo.

Aunque tenga pinta de avión un ekranoplano es una embarcación que aprovecha el colchón de aire que se forma bajo sus alas según va acelerando para despegar y mantenerse a unos metros sobre la superficie del agua. Eso le permite alcanzar velocidades de cientos de kilómetros por hora, mucho mayores que las de una embarcación convencional.

En el caso del Viceroy el primer vuelo, que duró 30 segundos, recorrió 596 metros a once metros sobre la superficie del mar. Aunque según la empresa ha servido para recolectar un montón de datos. Cuando esté en servició podrá volar a hasta 290 kilómetros por hora con un alcance de unos 300 con doce pasajeros a bordo.

La idea es que el Viceroy sirva para unir ciudades en archipiélagos o en costas que tienen interés en rutas entre ellas pero que no tienen un aeropuerto. O que sí lo tienen pero para las que es más razonable operar ekranoplanos.

REGENT también está trabajando en el Monarch con capacidad para 50–100 pasajeros, diseñado para rutas comerciales de mayor capacidad y distancias de hasta unos 650 kilómetros por hora a unos 225 kilómetros por hora. Hawaaian Airlines anunció en su momento que había invertido en este modelo.

Pero por ahora la prioridad está en la entrada en servicio del Viceroy, que la empresa espera que pueda producirse en 2027 con The Twenty Five, una operadora de cruceros costales de lujo, que tiene pedidos hasta 60 ejemplares y planea utilizarlos en rutas de Nueva York a los Hamptons; de Boston a Nantucket, en Massachusetts; de Palm Beach, en Florida, a Miami, y de Miami al Caribe.

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Por @Wicho — 19 de Septiembre de 2026

Tal y como estaba previsto la cápsula de carga Progress MS-35 se acoplaba de forma automática hace unos minutos al módulo Poisk de la Estación Espacial Internacional, en la que está previsto que permanezca hasta febrero de 2027.

Lleva a bordo dos toneladas y media de carga –2.489 kg para ser exactos– que serán sustituidas por material de desecho y ya no necesario a bordo de la Estación que resultarán destruidos en una reentrada controlada en la atmósfera junto con la cápsula al final de su misión.

Infografía de la EEI con las naves que tiene acopladas tras la llegada de a Progress MS-35
Esquema de la Estación Espacial Internacional y las naves que tiene acopladas tras la llegada de la Progress MS-35, a la que la NASA se refiere como Progress 96 porque ese es su número de orden en cuanto a cápsulas Progress que han ido a la EEI – NASA

La mayor parte corresponde a 842 kg de combustible para el sistema de propulsión del segmento ruso de la Estación, aunque también hay 420 kg de agua y 50 kg de oxígeno. Los alimentos se llevan 275 kg de la capacidad de carga e incluyen casi 21 kilos de «chuches» para la tripulación como caramelos o piñones. Otro 357 kg son de productos de higiene y sanitarios, a los que hay que sumar 20 kg de productos especiales para contrarrestar los efectos negativos de la microgravedad.

Otra parte importante de la carga son instrumentos científicos y el material consumible necesario para llevarlos a cabo con un total de 525 kg. Los nuevos experimentos son Gazoanalizator-FS, Teledroid, Biopolimer, Virtual, Vampir, Uragan y Separatsiya.

Es la primera Progress que ha sido lanzada con un cohete Soyuz-2-1b, que es el que Roscosmos pretende establecer como estándar el lugar del Soyuz-2-1a. El utilizarlo con una Progress es un primer paso para certificarlo para lanzamientos de cápsulas tripuladas Soyuz.

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Por @Wicho — 19 de Septiembre de 2026

El TMT visto desde arriba con la cúpula abierta
Impresión artística del TMT en La Palma – M3 Engineering vía TMT International Observatory

A pesar de que el Gobierno de España estaba dispuesto a poner 400 millones de euros directamente más otros 600 a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para traer el Telescopio de Treinta Metros (TMT) a La Palma el consorcio que lo gestiona (TIO) ha declinado la oferta.

En palabras de Robert Kirshner, su presidente, en una carta que ha enviado a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant:

Lamento sinceramente tener que informarles de que el TIO no puede aceptar la propuesta de España […] Este resultado no empaña nuestro reconocimiento por el extraordinario compromiso de España con el proyecto, la excelencia científica del Observatorio del Roque de los Muchachos ni el prestigio internacional del IAC.

Dice también que están encantados de la relación de trabajo establecida y que estarán encantados de buscar opciones de colaboración científica.

Es cierto que el Observatorio del Roque de los Muchachos, donde el Gobierno de España proponía construir el TMT, está a tan sólo 2.396 metros de altitud frente a los 4.050 de la ubicación teórica del TMT en el Mauna Kea. Y eso es una diferencia importante de cara a la ubicación de un telescopio que busca llevar al límite las capacidades de observación desde la superficie de la Tierra.

Pero tampoco es que Kirshner haya dado ningún motivo claro para rechazar la oferta. Y teniendo en cuenta los conflictos con la población nativa de la isla de Hawaii en los que lleva metida desde hace años la construcción del TMT y que la administración Trump no está dispuesta a gastar un dólar en él… Pues ya veremos si algún día el TMT se llega a construir.

Aunque a lo mejor el consorcio ha decidido apostar a que cuando Trump deje la Casa Blanca las cosas mejorarán. Veremos.


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Por @Wicho — 18 de Septiembre de 2026

La descripción
El VSS Unity en vuelo – Virgin Galactic

Cuando en junio de 2024 el VSS Unity de Virgin Galactic hizo su último vuelo comercial al espacio no me mostré nada optimista respecto al futuro de la compañía. Pero por lo visto desde mayo lleva ya un par de vuelos para que sus tripulaciones se vayan preparando para la llegada de los nuevos aviones cohete de clase Delta, la versión modernizada y optimizada.

De hecho el parón anunciado por la empresa hace un par de años fue para centrarse en el desarrollo de estos nuevos aviones, que según la empresa serán más fáciles y baratos de operar y mantener, además de que podrán llevar a bordo seis pasajeros de pago en vez de cuatro.

Todo esto debería permitirles una mayor cadencia de vuelos e ingresar más dinero con cada uno de ellos y así garantizar la viabilidad económica de Virgin Galactic. Pero se supone que los Delta tenían que haber hecho sus primeros vuelos de prueba en 2025 para empezar con los vuelos de pago este año. Y, como es casi obligatorio en estos casos, van con retraso.

Así que me voy a permitir ser un poco menos pesimista. Pero no mucho; sigo viendo bastante improbable que Virgin Galactic sea viable.


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